Cosas que hacer cuando ya estas jubilada

Cuando se plantea realizar actividades de ocio para los habitantes de cualquier población, es un hecho que primero, antes de nada, se piensa en la juventud. Y eso está muy bien, quién lo duda, sobre todo si tenemos en cuenta que por lo general está un poco descentrada y busca formas de entretenerse como mínimo cuestionables, y la mayoría de las veces molestando a los demás convecinos. Es la principal preocupación de cualquier consistorio, hacer que los más jóvenes se diviertan de forma saludable y sin hacer grandes destrozos.

Pero ¡ah!, con todo este barullo, nos olvidamos de un colectivo que realmente no encuentra demasiadas cosas de las que disfrutar en todos estos planes municipales, y se trata, cómo no, de nuestros mayores. No sé por qué a nadie se le ocurre que nuestros abuelos y abuelas, jubilados y jubiladas, quizá necesiten otros alicientes en sus vidas que no sea visitar nietos, pasear por los parques, pasar horas en los mercados del barrio y ver obras inacabadas (una costumbre que se está perdiendo, ojo al dato, jeje). Creo que precisamente por eso ahora los aficionados al porno online podemos ver un montón de videos de abuelas follando: las señoras mayores están tan aburridas de las tareas del hogar y de cuidar a los hijos de sus hijos, que algún entretenimiento deben de tener las pobres.

Y es que eso de que las ancianas pierden todo su apetito sexual es un mito que, además de ser falso, está fundado en absurdas suposiciones. De hecho, cada vez se tiene más claro que las mujeres aumentan sus ganas de sexo conforme cumplen años, cosa que antes sólo se achacaba a los hombres (ya sabes, eso de “viejos verdes” y “abuelos salidos”). Y la prueba la tenemos en  que una octogenaria enseña a llegar al orgasmo a otras ancianas de la misma edad: así que no sólo es capaz de conseguirlo ella, sino que además tiene la bastante autoridad para mostrar sus trucos a los demás. ¿No es alucinante?

Bueno, alucinante porque en nuestra cabeza no entra que nuestras abuelas puedan tener orgasmos, ponerse cachondas y excitarse como cualquier mujer de menos edad, pero créeme: no sólo es posible, sino muy común. Los tabúes que todavía rigen nuestra sociedad las obligan a callar estos deseos y estos apetitos, y a buscarse la vida si quieren satisfacerlos. A algunos maridos les asombra las ganas de sexo que sus mujeres siguen teniendo tras la jubilación, y que además parece aumentar, y casi empiezan a resistirse a tantos encuentros maritales (aquí habría que hablar de maridos “estrechos”, fíjate por dónde); y las esposas, hartas de dar vueltas detrás de ellos, acaban buscando otras formas de satisfacerse. Así que otro artilugio que usan bastante son las webcams, sobre todo para las más exhibicionistas: delante de ellas acaban haciendo sus shows porno en vivo, en cualquier canal de videochat xxx que encuentran por ahí; se puede decir que vuelven a sus años mozos, ya que estas cosas parecen asunto de jovencitas… aunque no sé decir por qué.

En fin, que no sé si es un problema o no que las abuelas, ancianas o jubiladas de nuestro pueblo anden todas obsesionadas con el porno y el sexo; pero teniendo en cuenta que se les da pocas alternativas a esto, quizá haya que aceptarlo. Por supuesto, otra solución es realmente buscar diversiones acordes a su edad, ya que no sé si los famosos viajes del Imserso son realmente para todas estas señoras mayores, por mucho que nos vendan ese ansia de viajar para ellas; y de cualquier forma, no deberían tener que salir de sus localidades para tener ocio saludable y adaptado a ellas, ¿no es verdad?

Cine de verano para todos los públicos

Con la llegada de la estación estival, en la gran mayoría de pueblos de cualquier provincia de España, uno de los entretenimientos rey es, sin duda, el cine de verano. Cualquier municipio que se precie busca un espacio más o menos amplio en cualquiera de las ubicaciones municipales al aire libre, y lo destina a realizar una de las actividades preferidas de la ciudadanía (bueno, quizá le ganaría el fútbol, pero eso es otra cuestión): visionar cine bajo el cielo nocturno del estío, tomando algún refresco y comiendo palomitas a granel, hummmm.

Claro que, tradicionalmente, estos cines de verano suelen tener una cartelera bastante particular, dirigida esencialmente al cine comercial y de familia, con lo que los verdaderos cinéfilos pueden llegar a quedar un poco decepcionados. Y no sólo los entendidos ni los aficionados a las obras de autor o de directores profundos y alternativos, sino también otros menos exclusivos para los contenidos pero que tampoco encuentran en este entretenimiento sus temas preferidos. Porque, ¿dónde quedan las pelis porno xxx en todo este asunto? Brillan por su ausencia, ni están, ni se las espera, como diría aquél.

Teniendo en cuenta que la mayoría de las salas de cine para adultos están cerrando en los últimos tiempos en el territorio español, no es nada raro que las peliculas porno no sean algo que se tiene en cuenta a la hora de preparar la cartelera de un cine de verano. La cuestión es si realmente se hace por falta de público al que le interese (lo cual dudo mucho), porque son unas producciones caras a la hora de adquirirlas, o porque hay que mantener la moral del municipio; si fuera por esto último, mucho habría que hablar sobre el progreso y la apertura de mente de los consistorios municipales, así que espero que no haya que tenerlo en cuenta.

Sin embargo, sospecho que este último punto está presente en muchos lugares, aunque no quiero pensar que en todos. La pornografía es algo a lo que todos los adultos hemos accedido en algún que otro momento, y seguro que más de una vez; pero admitirlo, ahh, eso ya es harina de otro costal, nos gusta que los demás piensen que estamos por encima de eso, como si fuera un pecado o un delito. Realmente, un poco de educación sobre el tema no nos vendría mal, ni a los ciudadanos ni a sus dirigentes, que al fin y al cabo también lo son. Ya no se trata de exigir derechos o libertades, sino de aceptar lo que forma parte de nuestras vidas, poniéndolo en su punto justo y en su justa medida; si de verdad lo hiciéramos, descubriríamos que quizá no nos gusta tanto como pensamos y nos atrae precisamente porque parece algo prohibido, o que quizá hay mucho más arte en la pornografía de lo que pensamos. Pero claro, habría que tener una visión imparcial sobre el tema.

Pero lo que tengo muy claro es que, desde luego, público no faltaría a la proyección de una peli porno en un cine de verano. Volviendo al tema de otros post, donde dejo clara mi opinión sobre que hay que atraer a ciudadanos y turistas hacia las bondades de nuestro municipio con cosas que de verdad interesen al personal, no se me ocurre nada más atrayente que esto. Por no hablar, por supuesto, que nos convertiríamos en un pueblo puntero en cuestiones de modernidad, tolerancia y hasta de sexualidad. ¿Cómo no íbamos a ser famosos con tamaña prueba de nuestra apertura de mente? Casi podría decir que seríamos los primeros en hacerlo, o al menos uno de los pocos municipios que lo harían. Y ni hablar del número de personas que arrastraríamos con esta propuesta…

 

 

Al turista hay que darle lo que quiere

Aunque este blog ha nacido con la intención de contar al público las bondades de mi tierra, tengo que decir que no soy de esos que piensan que su lugar de nacimiento y residencia son perfectos y que no hay nada que pudiera mejorarlos, porque en realidad no existe un sitio así en ningún rincón del mundo. Orgulloso de haber nacido en Villamanrique y de ser uno de sus vecinos, me gustaría que en estas páginas también tuvieran cabida críticas y comentarios constructivos, a fin de conseguir que, si bien mi pueblo no es perfecto, sí pueda caminar hasta este objetivo con la ayuda de todos los que vivimos allí.

Ciertamente ahora es un buen momento para hacerlo, aprovechando el aluvión de turistas que se acercan en estos días de Semana Santa. Algunas de nuestras cofradías despiertan verdaderas pasiones entre nuestros vecinos de la provincia, y por supuesto de todos aquellos naturales del lugar que por una u otra razón han tenido que abandonar el municipio por diversas razones y que aun conservan aquí bastante buena parte de su familia. Es verdad que es una buena noticia para nuestra actividad económica, pero todavía lo sería mejor si pudiéramos mejorarla, y además de tirar de las fiestas tradicionales y otros tópicos de la zona, contáramos con actividades realmente atractivas.

¿Y cuáles podrían ser? Para mí hay una que nunca falla, por mucho que no sea políticamente correcta: la pornografía. Lo siento, pero esto es un reclamo infalible que muy pocos piensan en usar cuando se piensa en una localidad, como si tirar de ahí fuera a convertirla en una especie de Sodoma o Gomorra, y sus calles se llenaran de bacanales romanas sin ningún control. Una oferta de porno gratis en un municipio, bien llevada y sin aspavientos, dirigida sabiamente a un público determinado e indicado para ella, podría atraer a miles de visitantes, que harían que se beneficiara no sólo todos aquellos que se dedicaran a este tema, sino todos sus cercanos, y incluso lo que no por estar en el mismo municipio (yo diría que hasta los localidades vecinas lo notarían, fíjate).

Hasta ahora el tener un puticlub en las cercanías de un municipio no es que diera glamour precisamente, pero curiosamente todo el mundo lo conocía de una u otra manera, no nos engañemos; y por supuesto alejándonos de nada que tenga que ver con ilegalidades ni abusos de ninguna clase, una mezcla de sexo o erotismo, actividades gratuitas y un buen montón de guapas xxx son una tentación irresistible para miles, diría millones, de hombres heterosexuales y una buena cantidad de lesbianas. Nos puede gustar o no, pero una de las cosas que mueve el mundo es todo lo que tiene que ver con la vida sexual de los humanos, y por ende, la pornografía se convierte en la manifestación perfecta de esto.

Por supuesto, no se trata de ofrecer actividades burdas en plan exagerado, respetemos gustos, creencias, tradiciones y también algunos prejuicios; sólo hay que buscar con inteligencia y un poco de buen gusto aquellos eventos, actividades, distracciones y entretenimientos que realmente puedan formar parte de nuestra identidad y atraigan a los visitantes, y darles un toque picante o definitivamente sexual si se pueden prestar a ello. Aquí  habría que poner a trabajar a las mentes pensantes del municipio, y tras armar un buen plan, mirar otros aspectos como el económico o el social, pero yo tengo muy claro que un local de strippers o bailarinas eróticas, un lugar donde se pudiera acceder al porno online de forma gratuita y sin ojos censores alrededor, o ciertas bonificaciones en lugares públicos relacionadas con la pornografía, serían sin duda la mejor forma no sólo de atraer a gente nueva, sino además de que los que ya están aquí permanezcan y no quieran irse a ninguna parte.

No pondremos en práctica estas ideas en plena época de penitencia y recogimiento, pero las dejo aquí, en espera de un mejor momento, y de alguna mente preclara que opine igual que yo y piense mucho mejor, obviamente.

Villamanrique de la Condesa, un lugar lleno de tradiciones

Con la primavera recién llegada a estas tierras sevillana, se puede decir que para los habitantes del municipio de Villamanrique de la Condesa empieza una época llena de festividades llenas de tradición, como no podía ser menos en estos lares. Ubicado en la provincia de Sevilla, pero a un salto de piedra de Huelva, este pueblo espera con impaciencia cada año la llegada de la Semana Santa, para lucir en el día grande del Viernes Santo su procesión conocida como la Vera Cruz, hermandad que se creo en el siglo XVI y que goza de gran fama y popularidad, y por supuesto de gran devoción entre los lugareños.

Un poco más adelante, llega para Villamanrique otro gran evento religioso, todavía más famoso que cabe que el de su procesión, y que mueve a gran cantidad de fieles, no sólo de los alrededores sino de otros lugares de España, e incluso del mundo. Se trata, por supuesto, de la Romería del Rocío, ya que este municipio es de paso obligado para todos aquellos romeros que quieran hacer el auténtico camino hasta la ermita de la Virgen, ubicada en Almonte; la tradición cuenta que fue un vecino de Villamanrique, cazador para más señas, quien encontró la talla de la virgen dentro de un árbol, allá por el siglo XV, y dos siglos después se creó la Hermanda rociera que cada año se traslada a la aldea situada a pocos kilómetros para el salto a la reja y la salida de la Virgen del Rocío de su templo.

Parece que este municipio sevillano data de la época de los tartessos, y que fue habitado por cartagineses, romanos y musulmanes, hasta que en siglo XII fue reconquistado por la Orden de Santiago, que la vendió a la corona de España tres siglos después. Fue un marquesado para la casa de duque de Béjar, pasando a llamarse Villamanrique de Zúñiga; pero a principio del siglo pasado cambio su nombre al de La Condesa, en honor a la Infanta María Isabel de Orleáns, hermana de la reina Mercedes y condesa de París.

Todo esto es algo objetivo, que cualquiera puede encontrar en Internet o en cualquier libro de texto sobre la zona y el lugar. ¿Quieres conocer algo más íntimo, contado por un lugareño que se siente orgulloso de sus orígenes y que puede presumir de conocer muy bien la zona? Pues sigue leyendo este blog.